UN VIAJE AL INFIERNO – parte 3

Lunes 8 de Enero de 2018

Melo, Uruguay – Río Grande do Sul, Brasil

El día de ayer estaba realmente cansado. La hermosa de mi mujer propuso ir a un hotel que costaba 2.300 pesos argentinos !Solo para que me desmayara y al otro día seguir!¡Ni en pedo!

Fuimos a un parque que tienen afuera de la ciudad y realmente fue una excelente decisión. A la mañana despertamos en medio de un bosque y rodeados de tranquilidad.

01

Armamos todo y salimos buscando donde desayunar un café con leche. Ahí empezó mi tragedia, mi nuevo viaje al infierno. No encontrábamos nada, las estaciones de servicio no tenían. El único bar abría como a las once…¿Cómo puede ser?

Me puse a observar y vi que la gente estaba reunida en las esquinas tomando mate y charlando con los amigos. Otros estaban sentados en el zaguán de sus casas. A veces solos y otras acompañados por su pareja. Pero siempre el mate en las manos.

Entonces deduje que un bar para ellos no tiene sentido. El bar no es solamente un lugar para tomar café sino para reunirse y conversar. Ellos no lo necesitan y como no es una ciudad turística pues no hay ni uno. Así de simple.

Mi mujer estaba enroscada que si no desayunaba un café pronto se descompondría y no me acuerdo cuantos males más le aquejarían. Conclusión: estuvimos peleando (a veces me maldigo por haber comprado los intercomunicadores).

10
En Melo las motos las estacionan del lado izquierdo de la calle, con lo ancha que esta Jade ni en broma la estaciono ahí

Para calmarla le dije de ir a una estación de servicio y pedir agua caliente ya que para casos de emergencia tenemos café con leche en polvo, no es lo mismo pero te saca del apuro.

Aproveche la ocasión y controle el aceite de la moto y la presión de las ruedas, la trasera casi no marcaba y lo corrobore con el medidor del lugar, evidentemente estaba pinchada.

Mientras tomábamos el café y nos acicalábamos en el baño se acercó gente a charlar ya que JADE (así llamo a mi RVM Tekken 250) llamaba mucho la atención. Vinieron moteros y también lo hicieron dos personas, resultaron ser una camarógrafa y un periodista del canal local que querían hacernos una nota y que le contáramos un poco del viaje y de la moto.

02

A esa altura de la mañana a mi mujer ya le había cambiado el humor y se divertía con lo que estaba pasando, se puso a filmar a la que filmaba.

Después de más tiempo del que me hubiera gustado fuimos a una gomería que nos recomendaron, costo un poco llegar pero al fin la encontramos. El gomero nos dijo que teníamos que llevar la moto a la vuelta para que le saquen la rueda ya que el solo “vulcanizaba”, ¡Ni loco! A Jade no la toca nadie.

Me puse los guantes, pedí las herramientas y me puse a desarmar. Por este tipo de situaciones es que hago hincapié en que sepan al menos poner y sacar las ruedas de la moto. También tuve que corregir la forma que tenía de elevarla con el gato hidráulico.

03

El sistema de vulcanizado es lento ya que el parche se “suelda” con temperatura, cocinarla dijo Ariel, el gomero, que para esas alturas éramos re amigos y hablábamos de todo. También se acercó un vecino, Roberto, y su mujer, Rosita. Toda gente muy amable que nos ofrecían todo.

Vinieron dos clientes por separados que resultaron ser inspectores de tránsito. Uno se interesó por los intercomunicadores y el otro por la moto. Hablando de estos temas hasta el mediodía que pudimos partir.

09

Antes nos regalaron una bandera de Uruguay firmada y todo. Tenía ganas de llevar en el mástil la bandera de Argentina y la del país que visitaba, pero en San Pedro no pude conseguirlas, tal vez porque tenía que ser así, con banderas regaladas. Una por esta gente y la de Argentina por Ángel, un “tekkenero” que estuvo en Malvinas, así que la llevo con mucho orgullo y respeto.

05

Pasado el mediodía estábamos rumbo a la última ciudad Uruguaya que visitaríamos, Río Branco. La ruta es la más linda que vimos en el país, una loma tras otra y nos mostraba abajo una especie de valle con todos los terrenos trabajados. Muy lindo realmente. También vimos un campo de generadores eólicos como los del día anterior pero este era mucho más grande.

Llegamos a la frontera con bastante calor y cruzamos el Río Yaguaron (que le da nombre al paso) por el Puente Internacional Barón de Mauá y finalmente estábamos en Brasil. Estuvo medio complicado encontrar migraciones ya que era allá al fondo y después dobla para allá y seguí un poco más allá, y  todas esas indicaciones en portugués del cual no cazo una.

07

Finalmente dimos con el lugar y pudimos completar los trámites, otra vez a la ruta, esta vez la BR 116 con rumbo a la ciudad de Pelotas (ya bastante estuve jugando en el Facebook con esa palabra).

Dos cosas resaltan cuando uno cruza una frontera: una es el estado de las rutas, siempre cambia. La otra es la geografía, no parece que del otro lado de un río sea distinta, pero lo es. Uruguay esta como arrugado, no tiene llanura como nuestra pampa húmeda. Todo su territorio tiene esas lomas suaves.

Las rutas de Brasil son espectaculares, tengo ganas de conducir una noche para mostrarle a Valeria como se va iluminando su marcación en colores rojos, amarillos y blancos, parece una danza de luces a medida que uno avanza.

Ni hablar de las estaciones de servicio, no conozco más limpias o completas que ellas, sobre todo las de bandera Ipiranga, con todos los servicios y hasta duchas de agua caliente.

Llegando a Pelotas doblamos hacia el Este tomando la BR 471 y luego la BR 392 que nos trajo a Río Grande do Sul, pasamos por Povo Novo y me trajo gratos recuerdos de una anécdota muy linda, y pensaba que “el cuerito” volvió a su lugar de origen. (Si querés leer la anécdota, ACA).

Llegamos tarde y por el horario la barcaza ya no cruzaba a Sao José Do Norte. Allí comienza LA RUTA DEL INFIERNO, una aventura para recorrer y experimentar.

Devil Face Cartoon

Tendremos que esperar hasta mañana para hacerlo, provechamos y paramos en un hotel donde descansar bien y sobre todo BAÑARNOS, un placer diario que tenemos todos pero no nos damos cuenta lo que significa hasta que lo perdemos, termino esto y voy a dormir en una cama tan grande que parece un ring de boxeo.

A partir de acá y hasta entrar a zonas más turísticas conseguir internet será complicado, veremos qué pasa. Hasta la próxima.firma

 

 


Kilómetros viajados hoy: 305 km.

Kilómetros viajados totales: 1243 km.

Días viajando: 3 días.

RECORRIDO 3


Links de las:  Parte 1   |    Parte 2

5 comentarios en “UN VIAJE AL INFIERNO – parte 3”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s