Pata de cabra

Todas las motos traen algún sistema de apoyo para estacionarlas o pararlas, el más generalizado es la muleta lateral. Consta de una palanca rebatible del lado izquierdo que al utilizarla podremos poner nuestro vehículo con una inclinación hacia ese lado.

Normalmente con este apoyo es suficiente para dejarla sin riesgo de caídas, pero toda norma tiene sus excepciones. Para que lo anteriormente escrito sea cierto el piso tiene que estar en óptimas condiciones, que sea ser firme y plano para poder soportar el peso de la moto.

pata de cabra4
La moto se cayo porque llovió de noche y el piso se convirtió en barro y no soporto el peso.

Este peso recae en gran medida en un punto de apoyo generalmente muy pequeño, realizando entonces un presión sobre el piso que ofrece la resistencia necesaria para lograr un equilibrio.

Muchas veces esta ecuación no puede establecerse por distintos motivos: porque el suelo es arenoso; o ha llovido recientemente y no es consistente; o es rocoso y no hay buena base de apoyo.  En cualquier caso nos deja ante la incertidumbre de una posible caída lateral pudiendo sufrir algunos daños aunque sea en la estética.

pata de cabra5.jpg

También influye fuertemente el peso extra sobre el punto de apoyo. Cuando viajamos normalmente la moto se carga mucho, a menor cilindrada mayor será el exceso de carga. Las de grandes cilindradas normalmente están sobredimensionados sus cálculos de apoyo.

Para corregir esto lo que se hace es aumentar la superficie de apoyo para distribuir la presión ejercida y por lo tanto sea más difícil penetrar la superficie del suelo.

La forma más sencilla de hacerlo es poniendo bajo la pata una madera, una lata de gaseosa o una botella descartable aplastada, o cualquier elemento que el entornos nos brinde para apoyarnos.

pata de cabra3

Muchas veces en caminos solitarios no contamos con esta posibilidad ya que nada encontraremos para usar. Puede darse también el caso de que podamos utilizar una piedra como soporte pero no haya nadie que pueda alcanzarla para ponerla en posición bajo nuestra pata.

En algún momento de mis viajes solía llevar una tabla que tenía un orificio por donde pasaba una pequeña soga que ataba al manubrio. La razón de esto es que cuando subía a la moto para arrancar no podía alcanzarla, entonces tirando de la soga la recuperaba para el próximo stop.

He visto motos a las que le han soldado arandelas de gran tamaño u otro tipo de placa metálica, siempre con distintos grados de terminación en la realización.

pata de cabra6

Los fabricantes de accesorios para la moto desarrollaron un dispositivo al que se lo conoce como “Pata de cabra” y es para ser adicionado a la muleta. Vine de varios materiales, los mejores son de acero inoxidable o duraluminio (el de las señales de tránsito).

Un punto muy importante a tener en cuenta ante la adquisición de este accesorio es que el mismo no sea muy grueso en su espesor ya que puede incrementar la distancia de la muleta, como consecuencia la moto quedará muy parada.

Hay modelos donde este margen es tan escaso que puede dejar a la misma en una posición casi vertical, generando mucha inestabilidad ya que es fácilmente volcable hacia la derecha.

Su colocación suele ser sencilla y realizable por cualquiera, aunque puede variar mucho sus sistemas de sujeción. El costo no es tan elevado, hay genéricos y otros son específicos para determinados modelos de motos.

Este es un accesorio que recomiendo mucho ya que al usarlo nos daremos cuenta lo pendiente que estábamos cuando estacionábamos nuestra moto, afectando directamente el stress que se incrementa cuando estamos de viaje.firma

 

 

Volver <—

banner pagina PFERD


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


Córdoba – parte 5

Villa María (Córdoba) – San Pedro (Buenos Aires)

Dormimos espléndidamente y la habitación por lo chica que era fue muy fácil de calefaccionar. Por eso andábamos en remera dentro de ella pero cuando salimos la cosa cambio bastante.

Cuando salí para ir a desayunar tuve que volverme rapidito a buscar abrigo del frío que hacía. Ni quería imaginarme el que haría en la calle.

3

Al dejar el hotel hacía un día precioso, muy soleado pero fresco, demasiado. La sensación térmica producto del viento generado por el andar de la moto era muy cortante.

Salimos a la ruta con equipo completo para ese clima, lo que fue un acierto ya que estaba bravo realmente. Un viento cruzado y el frío hacían que el retorno se viviera de una forma muy particular.

Mi mujer acaba de decirme: “vos tenés problemas con los finales”. Creo que tiene toda la razón, cada vez que tengo que escribir el epílogo de un viaje me sucede lo mismo: no sé sobre qué escribir ya que en la ruta raramente sucede algo.

2

Los paisajes son totalmente cotidianos y todo pasa por nuestra cabeza. El viaje se torna muy reflexivo al recordar donde estuvimos pero más que nada pensar en nuestro hogar, en las cosas cotidianas que dejamos y extrañamos. La necesidad de volver.

El retorno siempre es muy silencioso. Raramente hablamos por los intercomunicadores, tal vez por la nostalgia, tal vez cansancio, o un poco de todo eso hace que estemos ensimismados.

A medida que pasaban las horas y el día avanzaba, la ruta se cargaba cada vez de más de autos. Comenzaba el retorno de los que salieron por el fin de semana largo y normalmente lo hacen a gran velocidad.

5

Siempre te encontrás con algún hijo de puta que hace maniobras arriesgadas y ponen en peligro a todo el mundo. Por eso hay que volver muy atento a los espejos retrovisores.

Haber adelantado hasta Villa María nos dejó por delante 400 km hasta San Pedro, podíamos hacer tiros de 200 km o mejor aún, dos de 150 y uno final de 100.

Extrañamente a lo que me imagine me cruce con pocas motos en la ruta, y de las pocas que vi ninguna de ellas eran de las que fueron a Tucumán a participar del rally de motos clásicas.

4

Llegamos a destino cerca de las 18 hs. La moto nuevamente se comportó de forma espectacular llevándonos y trayéndonos sin ningún tipo de problema, demostrando que la confianza depositada en ella tiene sus fundamentos.

Otro viaje para recordar, principalmente porque Valeria lo disfruto mucho y volvió feliz. Paseo y descanso como quería, tal vez le faltó un poco de aventura por el medio de las sierras. Pero ya vendrán otros para hacer eso.

Hasta ese momento.firma

 

 

Parte 4


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Córdoba – parte 4

La Serranita (Córdoba) – Villa María (Córdoba)

Ya se hizo rutina esto de despertarnos a las 9 de la mañana, ni da luchar contra molinos de viento. Me levante con la intriga de cómo sería el paisaje del lugar.

En el hogar de la Posada estaba encendido un fuego gigante. Empezamos muy bien.

3

El desayuno fue exquisito. Fue servido con unos dulces hechos por la dueña de casa, repetimos varias veces.

Salir al patio nos revelo un paisaje maravilloso, además hacia un día espectacular. Esto último nos sorprendió ya que el anterior estuvo muy frío y nublado, amenazaba con ponerse peor.

1

Despacio y al sol arme la moto mientras mi mujer compraba dulces para llevar. Luego nos despedimos muy cariñosamente ya que los dueños son personas de gran valía.

Tomamos la ruta provincial 5, es serpenteante, que sube, que baja, que rota hacia la izquierda y luego a la derecha para volver a repetir todo.

De pronto aparece el embalse Los Molinos, que sorprende y es de una belleza increíble.

4

En el dique paramos a tomar mate y disfrutar el paisaje. Pasaban muchas motos de gran cilindrada ya que había un encuentro en Rumipal y estábamos cerca.

Después de un rato me puse a observar a las personas que estaban alrededor, note algo que llamo mí atención: bajaban del auto o colectivo, se acercaban al borde fascinados por el entorno, luego se sacaban un par de fotos y seguidamente se ponían a mirar el celular y ya no apreciaban el entorno. Como si les diera lo mismo o directamente no existía.

Pensé que llegar allí tiene un costo en esfuerzo, en tiempo y por su puesto en plata. Llegar y no comprometerse con el entorno me resulta un despilfarro incomprensible.

5

Como que solo es ir a buscar la foto sin vivir el entorno. Muchas veces me digo que no vale la pena tomar una foto del lugar ya que en internet hay fotos más espectaculares sacadas por profesionales, solo hay que buscarlas.

Llegué a la conclusión que todo tiene un tiempo, cuando comenzamos a mirar cualquier cosa menos el paisaje quiere decir que la parada ha sido suficiente y es hora de seguir.

Retomamos ruta para parar unos kilómetros más adelante en la ciudad de Villa General Belgrano, era un loquero de gente. Es uno de los lugares donde realmente no quiero ir, reconozco lo pintoresco del lugar pero siempre está siempre lleno de turistas y el tráfico se torna imposible.

8

La parada fue necesaria para terminar de comprar unos presentes que queríamos llevar. Estuvimos muy poco tiempo, lo necesario para realizar estas compras, pero alcanzo para encontrarme con personas que estuvimos hablando vía Facebook.

Seguimos paseando hasta llegar a la ciudad de Embalse y desde allí buscar la ruta Provincial 6 que nos llevaría primero a Río Tercero y luego a Villa María, nuestro destino final para el día.

10

Durante el trayecto el viento fue aumentando y la temperatura descendiendo mucho. Habiendo empezado con una mañana tan linda y agradable no imaginamos que a la tarde la situación cambiaría tan drásticamente y nos faltaba abrigo.

Llegamos congelados y lo único que queríamos era parar en algún bar a merendar un café caliente.

Cuando se configura un GPS con una ciudad como destino, generalmente te lleva al centro de la misma. Normalmente la plaza más importante donde está la municipalidad y también la iglesia principal.

12

Al ir acercándonos nos preguntábamos si ya habíamos estado, nos resultaba vagamente familiar. Paramos en una esquina que tenía el bar y desde donde podíamos mirar la moto que estaba estacionada totalmente cargada y equipada.

Ni bien entramos nos dimos cuenta que efectivamente ya estuvimos. Además recordábamos una mala experiencia con ese lugar, mala atención, el wifi lo tienen al pedo ya que un año después sigue sin funcionar.

Luego de un buen tiempo de espera viene la moza diciendo que lo que habíamos pedido no lo tenían. Eso colmó el vaso, nos levantamos y nos fuimos con rumbo a una estación de servicio que conocíamos donde podríamos conectarnos perfectamente.

6

Ya era de noche y aún no teníamos donde parar. Necesitábamos un lugar tranquilo y con buena conexión a internet para realizar la búsqueda.

Llamamos a todos lados y todo estaba ocupado. Incluso miramos alternativas en los pueblos cercanos, aunque no teníamos ganas de volver a la ruta pero era lo que posiblemente que tendríamos que hacer.

Ya cuando estábamos desanimados Valeria se llegó al hotel que estaba al lado, ya había llamado y le dijeron que no tenían nada, pero la esperanza es lo último que se pierde.

134

Volvió sonriente y así supe que algo había conseguido. Efectivamente como se lo imagino alguien cancelo la reserva hacia unos momentos y por lo tanto teníamos lugar.

Realmente tuvo que haberla pasado mal o al menos imaginarse cualquier cosa por la sonrisa que traía, revelaba su alivio ante la situación.

La habitación era chica y el baño aún más, pero la cama estaba bien y el calefactor calentaba espectacularmente.

Así termino un día con altibajos. Mañana será otro.

Hasta entonces.firma

 

 

Parte 3   |   Parte 5


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Córdoba – parte 3

La Falda (Córdoba) – La Serranita (Córdoba)

Otra vez la misma historia, despertarse tarde y remolonear en la cama. Por poco casi nos perdemos el desayuno.

Nuevamente salimos casi mediodía. El primer destino era muy cerca: Cosquín, a 20 km de distancia. La ruta 38 que une estas ciudades es una sucesión de construcciones turísticas donde  casi no se advierte cuando termina una localidad y comienza la otra.

Hay que otear el horizonte para poder ver las sierras y un poco de naturaleza. El camino es de doble mano y la velocidad de los vehículos es constante, no hay forma de sobrepasar. Entonces la velocidad la determina el más lento. Es una verdadera tortura romana si toca ir detrás de algún camión viejo o auto de la época del 70.

1

Mucho no me quejo ya que el mío también era casi de la misma época y cuando anduve por estos lugares era el más lento, realmente uno va sufriendo ya que sabe que detrás la gente comienza a ponerse nerviosa. ¿Pero que se le puede hacer? Si el auto no da, no da.

En Cosquín fuimos a la plaza Prospero Molina que es donde está ubicado el famoso escenario. No lo hicimos por la tradición del festival sino porque allí funciona la oficina de información turística.

Conseguí un mapa carretero muy lindo de la provincia de Córdoba. Me encantan estos mapas, los voy coleccionando viaje a viaje.

2

Y lo más importante: me orientaron para agarrar el camino de tierra que llevaba a Tanti, va por las sierras. El GPS me quería llevar a toda costa por la ruta de cemento, está configurado para que me oriente por el camino más rápido, eso hace que sus elecciones se basen en autopistas, rutas o avenidas.

Si por el contrario lo configurara como el camino más rápido, entonces sus elecciones tendrían la prioridad las distancias sin importar el tipo de ruta que sea.

El camino a medida que fue subiendo iba revelando paisajes muy bonitos. No es complicado de hacerlo y es bastante transitado.

tito (2)

A mitad del recorrido un arroyo cruzaba por un badén. Paramos a tomar mates y disfrutar del momento, iba a escribir “de la paz del lugar” pero eso no fue cierto ya que ni bien nos sentamos aparecieron unos patos que a los gritos reclamaban comida.

Le tire un par de patadas tipo kung fu y los grité como hincha de futbol pero ni mu, se nota que están re acostumbrados a que la gente los alimente.

3

Nos ganaron por cansancio y se terminaron comiendo la mitad del paquete de bizcochitos. Debo reconocer que son muy buenos negociantes.

Picamos algo en Tanti a modo de almuerzo y nos pusimos a mirar el mapa, como estábamos de paseo no teníamos nada planeado. Nos daba lo mismo ir para un lado tanto como para el otro.

6

Decidimos ir para Alta Gracia ya que nos quedaba bien para ir emprendiendo el regreso. Estaríamos por el Sur de la capital y cerca de la ruta hacia Rosario.

El trayecto es todo de asfalto y mayormente autopista. Había un viento muy fuerte y cruzado que aparecía por ráfagas, había que extremar las precauciones.

Dimos unas vueltas por la ciudad de Alta Gracia para conocer un poco y nos dirigimos a la oficina de turismo para ver que opciones de plazas tenían.

7

Al estacionar la moto en un lugar marcado como exclusivo veo una parejita que estaba vendiendo artesanías. Les pregunte el precio de unas “malas” (rosario budista) y me puse a conversar un rato.

Se sorprendieron mucho cuando les dije que éramos de San Pedro ya que él también lo era. Se llama Julián y es el hermano menor de una persona que conozco. Los otros días justamente me estuvieron hablando de su hermano “el trotamundos”, me contaban en qué lugares estuvo y lo que hacía.

5

A veces las casualidades me sorprenden, venir a encontrar la persona de quien hablaste pero que no conozco justo donde estaciono la moto en medio de una ciudad a la que no planeaba venir es demasiado. El destino trabaja de maneras misteriosas.

Este viaje estuvo lleno de este tipo de eventos, personas con las que hablaba por las redes sociales  de pronto estaban estacionadas donde yo lo hacía.

Buscar alojamiento estuvo muy complicado. No había en toda la ciudad y el que había lo cobraban como si fuera un refugio atómico. Antes duermo en una plaza que pagarles esas cifras a estos avivados.

9

Cuando ya nos entraba la desesperación dijimos que mejor era tomárselo con soda y nos fuimos a un bar para consultar tranquilos internet. Allí relajamos y pudimos encontrar un hospedaje a 10 km. En un lugar llamado “La Serranita”.

Llegamos rápido al destino pero ahí se nos complicó ya que estos pueblitos de la sierra no tienen dos calles paralelas. Es como que todas se cruzaran con todas y así cuesta ubicarse.

Al final tuvimos que usar el PPS (Paro Pregunto Sigo) y por fin pudimos encontrar el hostal.

Así termino un día, mañana será otro.

Hasta entonces.firma

 

 

Parte 2   |   Parte 4


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Córdoba – parte 2

Córdoba capital – La Falda (Córdoba)

Después de tantos viajes he llegado a la conclusión que hacerlo con mí mujer es contraproducente por varios motivos:

El primero es que tras que me cuesta arrancar el día ella invita a hace fiaca. Ese no es el más grave sino el segundo que mencionaré, me fomenta mucho el comer y los desayunos se hacen largos.

Lo hicimos tarde y arrancamos aún más tarde. La primera parada programada era Río Ceballos, 30 km de distancia marcaba el GPS.

1

El tráfico de Córdoba es como el de Buenos Aires, a eso hay que sumarle los zorros que están atentos a meter multas en cuanto pueden. Quería pasear por el centro para que Vale lo conociera pero a las pocas cuadras desistí de la idea. Salir del centro fue un infierno.

Ya casi en el límite de la ciudad de pronto me sorprende una risa apasionada de mi mujer, había visto un grafiti político que le causó mucha gracia. Cuando se clamo pude explicarme de que se reía y entendí que expresiones como “culiadazo” no se ven en el resto del país. Estos cordobeses son graciosos hasta para putear a los políticos.

La ruta pasa por al lado del aeropuerto y estaba soplando un viento muy intenso, por un momento baraje la posibilidad de parar y mirar que hacían los aviones en estas situaciones.

5

Luego recordé videos de vientos mucho más fuertes y los aviones entrando de costado a la pista, pensé que tanto por la distancia o porque la ventolina no era para tanto entonces decidí seguir camino.

Casi sin darnos cuenta estuvimos en destino, entramos despacio por el centro. Ya era mediodía.

Hacía muy poco que habíamos desayunado y por eso le propuse a Valeria parar a tomar algo, eso hicimos en un bar con estilo mexicano. Ella pidió nachos con queso chedar.

3

Para que no se sienta tan mal de comer sola tuve que sacrificarme y acompañarla, si me ven muy panzón ya saben quién es la responsable del incremento de mis curvas, ella nunca engorda nada.

Mirando un poco el google maps vi que había un camino que atravesaba las sierras y llegaba a “algún lado”, como andábamos paseando y no teníamos idea hacia dónde íbamos nos quedaba bien tanto un lugar como el otro.

2

Averiguamos y resulto que la ciudad era La Falda y el camino se llama Camino del Cuadrado. Para allá fuimos, un camino tan divino como cortito. Cuando le estas agarrando el gustito ya llegaste al final.

Está completamente asfaltado y va recorriendo la sierra, llegando a la cima y luego descendiendo. A mitad de camino hay un parador muy “hippie” para tomar algo y tiene un balcón natural donde se aprecia una vista panorámica única.

6
Estatua alusiva a Rubén Juarez, maestro del bandoneón.

Para quien no lo conozca se lo recomiendo mucho. Es sencillo de hacer y emocionante por sus curvas y contra curvas. Hacia el final se llega a La Falda “desde arriba”, se puede ver la ciudad entera y parte del valle.

Era súper temprano. Llegamos al hotel y desensillamos, nos sacamos todo el equipo de astronauta que llevábamos. No sin antes causar alguna que otra mirada asombrada por el centro de la ciudad.

Cuando estuvimos cómodamente instalados nos fuimos a pasear por él y a comprar presentes para nuestra gente querida.

La tarde estaba genial. Pero esto de andar caminando por pendientes cansa mucho, y más con el aire de las sierras dirían los viejos. Así que salió una pequeña siesta.

7

Por la noche un baño y al centro a cenar. Es muy pintoresco y lo habíamos imaginamos lleno de gente por ser viernes de un fin de semana largo, resulto todo lo contrario.

Estaba bastante solitario y nos explicaron los del lugar que recién el sábado a la noche o domingo se sentiría la ola turística.

Después de comer fuimos cuesta arriba hacia el hotel, el día llegaba a su fin.

Mañana será otro día. Hasta entonces.

firma

 

 

 

Parte 1   |   Parte 3


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Filtro de aire TEKKEN

tito

El filtro de aire de la Tekken 250 es el modelo UM DSR 200, también es utilizado por la Honda Bross o la Motomel Skua.

Tamaño:

tito

A: 12 cm.   |    B: 14 cm.     |     H: 4 cm.

El manual del usuario estipula que el cambio debe realizarse en cada service, o sea cada 3000 km. Esto depende mucho del terreno sobre el cual se usa la moto, los áridos deterioran mucho el filtro.

¿Como saber si el filtro esta en buena condiciones?
Un filtro en buenas condiciones tiene características muy similares al nuevo, tanto sea en coloración del papel filtrante como en su “dureza”. O sea que si esta descolorado o sus aletas están duras ha perdido su condición filtrante.

¿Como limpiarlo?
Si el filtro está en condiciones de tirar unos kilómetros más tendremos que limpiarlo, esto se hace con aire comprimido. rociarlo por todos los ángulos hasta que deje de salir tierra.

 

 


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Córdoba – parte 1

San Pedro (Buenos Aires) – Córdoba (Córdoba)

Un nuevo viaje comienza, entonces hay que hacerlo con el nuevo día. Pero… como siempre hacemos salimos tarde, muy tarde.

Llevo mucho tiempo armar la moto, no por la cantidad de cosas que llevábamos sino todo lo contrario, sobraba espacio y había que equilibrarla.

Un día muy lindo para estar en la ruta y nosotros la pisamos pasado el mediodía.

2

Contentos del nuevo paseo nos pusimos a conversar con Valeria y sin darnos cuenta ya estábamos en San Nicolás y ahí nomás estaba Rosario.

Había un poco de viento y lo teníamos de lado. Me alegraba la idea que cuando tomara la  autopista a Córdoba lo tendríamos de cola.

Decidimos hacerla en dos tiros de 200 km, porque somos de demorar mucho en cada parada y entonces llegaríamos muy de noche si no apurábamos.

Luego de circunvalacion cuando estábamos rumbo al oeste paramos en la primera estación de servicio. Llenamos el tanque de nafta y el bidón que llevábamos.

Es muy loco y a su vez muy lindo cuando la gente reconoce a Jade y se acerca a saludar. Descoloca un poco cuando la persona conoce algunas cosas nuestras y nosotros no tenemos ni idea de él. Normalmente son seguidores del facebook que se lamentan de ir enlatados. Nos dicen que disfrutan nuestros viajes como si fueran los suyos.

Allí comimos unos sándwich como almuerzo. Pero fueron más que suficientes para que un rato después nos provocara modorra. Nuevamente tuvimos que parar en una estación de servicio a tomar un energizante que nos quite el sueño, era en Leones.

Allí nos encontramos con algunas motos clásicas y me entere que había un Rally de Motos Clásicas en Tucumán. Verdaderas joyas que todavía dan felicidad a sus dueños.

Habíamos hecho 100 km y tengo la costumbre de cargar entre los 200 y los 250 km para no llegar al fondo del marcador y andar preocupándome. No reposte y salimos nuevamente a la ruta.

A medida que el sol comenzó a bajar se fue poniendo muy molesto ya que viajábamos con rumbo Oeste. Se hizo un atardecer espectacular y paramos a sacar algunas fotos porque realmente parecía un cuadro.

12

Cuando llegamos a la altura de Villa María casi había anochecido. Recordé donde estaba la estación de servicio y elegí no parar, quise seguir hacia nuestro destino para no perder ni un minuto.

Quedaban unos 150 km por delante. Siendo ya noche cerrada paramos bajo un puente a ponerle la nafta del bidón. De toda manera llegamos a destino pisando la última raya del marcador.

Entrando por circunvalación una camioneta nos saludó e hizo señas que paráramos. Se presentó como viajero y participa de la red M.A.I. (Moto Ayuda Internacional), ofreció tanto su ayuda como su hospitalidad lamentándose porque tal vez su casa estaba un poco desordenada. Perfecta demostración del espíritu motero y humildad.

1

Declinamos la oferta y le comentamos que andábamos de paseo y por lo tanto no teníamos ni urgencias y mucho menos decidido nada. Cuando viajo con mi mujer trato de hacer las cosas de la mejor manera y llevarla a hoteles donde puede relajarse total mente sin contar el desayuno de las mañanas.

Al entrar en la ciudad lo primero que hicimos fue buscar una parrilla para comer. Nos guiaron los consejos del playero de la estación de servicio que habíamos visitado último.

Luego de andar un rato encontramos una donde paramos. El menú me pareció caro y no muy bueno pero entre el cansancio y las ganas de encontrar una cama para descansar apuramos la cena sin quejarnos demasiado.

15

Cuando terminamos seguimos por la que habíamos entrado, la Av. Sabatini donde hay algunos hoteles. El primero en el que paramos bajo Valeria a preguntar el precio. Volvió diciendo que la habitación doble valía 1.400 pesos.

Le dije que ella no sabía negociar. Al siguiente baje yo y volví con la cabeza gacha. Ni siquiera había una habitación doble y la triple costaba 1.600 pesos, se me rio en la cara.

A medida que nos adentrábamos en la capital la avenida por la que circulábamos nos llevó al costado de la terminal de ómnibus donde la oferta hotelera es mayor.

Allí configure el GPS para que mostrara en el mapa la ubicación de todos los hoteles de la zona. (1)

Empezamos a recorrerlos y no tenían muchas comodidades, sobre todo una cochera para Jade.

13

Como todo en la vida es perseverar, de tanto buscar pudimos encontrar uno donde Valeria negocio un pago en efectivo de 900 pesos.

Sea porque aprendió a negociar de golpe o por la hora que era, nos hicieron descuento de 500 pesos que nos convenció.

Jade durmió bajo techo y nosotros a bañarnos y descansar. El día llegaba a su fin.

Mañana será otro, hasta entonces.

firma

 

 

 

 

Parte 2

(1)  Para consultar el procedimiento a realizar consultar el artículo sobre el GPS, link ACA.

 


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Haciendo fuego con leña mojada

Lo que voy a contarte es una de las historias de mi primer viaje. Fue hacia el sur y hace casi 25 años.

En esa época la Patagonia era realmente inhóspita. En su mayoría las rutas eran de ripio y muy peligrosas. La que más recuerdo era la ruta 40 donde unía Bariloche con El Bolsón y pasaba por el Cañadón de la Mosca.

2A

Tan inaccesible que cuando algún vehículo se desbarrancaba allá quedaba, era un cementerio de autos y colectivos oxidados marcando lo peligroso del camino.

Lo que quiero relatarte sucedió un poco más allá, en el Parque Nacional Los Alerces. Cerca de la ciudad de Esquel, a orillas del Lago Futalaufken.

Fue un viaje dividido en 3 etapas. Esquel – Bariloche, Bariloche – Los siete lagos y Parque Nacional  Lanin. Cada uno duro un mes y si por último el tiempo no hubiera desmejorado tanto tal vez todavía estaría allá.

32A

Una aventura realmente salvaje, la civilización casi no había llegado y los lugares de aprovisionamiento estaban muy lejos.

Mi mejor recuerdo era parar en los ranchos que encontraba en el camino y comprarles pan. Un pan de campo único, hechos tal vez en hornos de barro y con grasa de vaya a saber que animal. Nunca volví a comer panes tan ricos.

La escasez de comida se solucionaba pescando en los lagos. Eran un manjar las truchas a la parrilla sazonadas con desesperación.

31A

Toda la vida y supervivencia pasaba por el fuego. Con él se calentaba el agua para los fideos o el arroz, también preparaba el mate que disimulaba el hambre.

Por las noches su calor no solo cocinaba la comida,  además invitaba a los viajeros a sumarse al fogón. Se intercambiaban historias o si aparecía una guitarra se cantaba el repertorio completo de Sui Generis o la canción de Víctor Jara, “a desalambrar”.

Eran épocas muy revolucionarias con la democracia recién inaugurada. Nos sentíamos subversivos allá en las montañas pero duraba mientras los leños crepitaban.

Por la mañana todo volvía a la normalidad. Con un ritmo suave nos aseábamos con agua helada… a veces. Preparábamos mate y si había otros acampantes tal vez juntaran sus cosas para seguir su destino. Por mi parte me quedaba un buen tiempo en cada lugar.

img270

Una noche el fogón termino rápido ya que el tiempo estaba desmejorando mucho. Como allá no se dice una cosa por otra a la madrugada se largó una lluvia de esas que te imaginas que nunca terminaran.

Lo hizo por la mañana, al salir de la carpa todo estaba mojado. Yo no, ¡pero todo lo demás sí!

Me preguntaba como prepararía el desayuno o qué almorzaría, era evidente que no podría hacer fuego estando toda la leña mojada.

En este punto del relato me veo en la obligación de aclarar que nunca fui partidario de llevar un calentador de esos con garrafitas de gas. No tengo otra razón más allá de mi testarudez.

32A (2)

El maestro Olmedo dijo esta frase brillante: “si lo vamos a hacer lo hacemos bien”. Entonces si íbamos a la aventura lo hacíamos en toda regla: a pura supervivencia.

Si no podía hacer fuego realmente estaba en un problema. Una opción era desarmar todo e irme a otro lugar donde no hubiera llovido, tal vez a muchos kilómetros de ese parque. Como no quería dejar ese lugar fantástico decidí hacer fuego como fuera.

Puse manos a la obra. Lo primero fue seleccionar y clasificar ramitas pequeñas. Luego hacer un montoncito de unas más gruesas. Después otro para ramas y finalmente uno de leña.

img264

El segundo paso fue agarrar las más finitas y secarlas con el encendedor, de a una. Como tenía muchas el trabajo fue arduo.

Cuando tuve una buena cantidad empecé un fueguito muy tímido, con este me puse a secar las de mayor tamaño.

Este ciclo lo estuve repitiendo hasta llegar a los leños y que estos al final agarraran fuego. Uno muy débil y que casi no producía calor. Pero fuego al fin.

img270

Todo el trabajo me llevo la mañana completa. Fue una tarea tediosa pero no tenía otra cosa por hacer. Cuando finalmente la tarea estuvo concluida y el fuego encendido me sentí orgulloso de mi logro. Hasta el día de hoy recuerdo haber pensado: si puedo hacer fuego con leña mojada, ¿qué no podré hacer?

Este pensamiento es uno de los que estructuraron mi personalidad, al sentir que la tarea era imposible pero con garra pude realizarla.

Hace un par de años contando esta anécdota a un grupo de amigos me di cuenta de un dato muy importante pero que lo había pasado totalmente por alto: al lado tenía una moto con un tanque lleno de nafta que podría haberme facilitado mucho las cosas.

5A

Comprendí la diferencia entre la juventud y la adultez: el joven no piensa mucho y arremete, consigue las cosas a fuerza de voluntad. En cambio el adulto antes de actuar razona todas las posibilidades para elegir la más viable. Obtiene lo mismo pero sin tanto esfuerzo.

Hoy en día sigo acampando esperando encontrarme con que la leña esté mojada o algún nuevo desafío que comprometa mi pensar.firma

 

 

Volver <—


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Sliders, qué son y para que sirven

¿Qué son?

Los Sliders o Deslizadores son piezas por lo general formadas por dos partes de componentes diferentes .

¿Como es esto ? suelen tener un cuerpo macizo generalmente de hierro formando el cuerpo que luego con una base con perforaciones van sujetas al cuadro de la moto en sí y en el otro extremo va la cabeza atornillada al cuerpo principal .

Luego encontraremos la cabeza o deslizador , estas piezas o cuerpos son fabricados mayoritariamente en : Aluminio un metal muy noble al momento trabajarlo y de cumplir con su función de desgastarse ante una fricción excesiva y acompañar el movimiento de deslizamiento, fácilmente pintables pueden acompañar la estética de la moto ,lo que hace al aluminio una de las cabezas favoritas de los usuarios

Por otro lado tenemos los polímeros como el Nylon y el Delrin ambos con excelentes propiedades para la fricción y de alta resistencia a la tracción mecánica.

En este caso si bien no son muy estéticos porque se pueden encontrar en colores como el negro ,blanco y algún otro polímero de características similares en rojo y verde, al no poder jugar con otra gama ni darles brillo no son muy favorecidos .

Pero lo que coloca a los polímeros en el 1° puesto a mi entender es que al deslizarse lo hacen suavemente evitando que la moto se “trabe”y comience a dar tumbos .

¿Para que sirven ?

Como ya algo adelantamos más arriba la función principal es al tener una caída en movimiento no romper la parte vital de la moto como tapas de motor, radiadores y partes estéticas muy costosas como carenados, etc.

La moto se “deslizara” de ahí su nombre “sliders” no tendrá tumbos a no trabarse fácilmente con el asfalto y protegerá las partes vitales o costosas de las motos , también sirven como protección ante una caída eventual estando nuestra moto detenida.

Estos accesorios deben tener como mínimo dos puntos de agarre para cumplir con su función perfectamente , un solo punto de agarre solo producirá mas daño que si no se hubieran colocado puesto que se doblaran rompiendo como mínima consecuencia el carenado, barredura de roscas y posibles daños al chasis de la moto

Debemos tener en cuenta que los Sliders no protegerán ninguna parte de nuestro cuerpo , eso es trabajo de las “defensas” o también mal llamadas “mataperros” … Pero eso es un tema a desarrollar en el futuro.

Preguntas frecuentes

P: ¿Se pueden colocar en todas las motos?
R: Desde luego , pero influye que es lo que queremos proteger y la estética , hemos colocado en motos como  triumph thunderbird, por decisión exclusiva del cliente .

P: ¿Debo reemplazarlos luego de una caída?
R: No necesariamente , el cambio principal es la “cabeza” de material blando , que actúa como deslizador y que sufre la mayor parte del trabajo . Ante cualquier duda lo mejor es consultar con su fabricante que seguramente pedirá que lleve el vehículo para una mayor revisión .

P: ¿Se pueden combinar con defensas los sliders ?
R: Ambos accesorios cumplen funciones diferentes , son estructuralmente diferentes . No seria lo mas lógico ya que podrían NO cumplir efectivamente con su función al 100%

 

Fuente: DEAC Motos


SECCION ACCESORIOS


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

TIP: manejar con lentes amarillos

La ruta de noche, en un día de lluvia o nublado por la baja visibilidad se torna muy riesgoso manejar, para esas ocasiones es de gran ayuda usar lentes amarillos.

La agudeza visual es necesaria para lograr una buena visión en tres dimensiones y sin esa percepción es muy difícil coordinar el sentido de profundidad, evaluar las distancias o el cálculo de trayectorias y velocidades.

Esa mala visión puede tener como consecuencia fallos de cálculo en la distancia de frenado y producir accidentes.

El color amarillo en las lentes absorbe, o elimina, la luz azul, la violeta y parcialmente la verde; aumenta el contraste y la cantidad de luz visible por lo que incrementan la profundidad de foco, eso ayuda a ver mejor.

Por lo tanto, los anteojos con cristales amarillos son efectivos con poca luz, en días nublados o durante la noche, ya que su función es aumentar, además del contraste, la percepción. De esta manera se pueden ver mejor los huecos de la calle y disminuye la fatiga ocular.

20180726_175912

Explicación oftalmológica

La retina es la parte del ojo equivalente al sensor de una cámara digital, es decir, donde se plasman las imágenes que entran por nuestros ojos para que el cerebro las interprete y podamos ver. Tiene principalmente dos tipos de células, los conos que se activan en condiciones de luz natural y los bastones que se activan cuando cae la noche y sirven para ver en condiciones de poca luz.

Con la caída del sol, la retina empieza a dejar de usar los conos para usar los bastones. Si colocamos lentes amarillas delante de nuestros ojos, estas bloquearán el paso de la luz con componentes azulados, el tipo de luz predominante en este momento del día, y entonces los conos permanecerán más tiempo activos ante la apariencia de que todavía hay algo de luz natural.

Por eso, en horas de la noche, las lentes amarillas aumentan luminosidad, mejoran el contraste de los objetos y nos ayudan a ver mejor.

El proceso inverso sucedería al amanecer. En horas en las que los bastones son los más activos pero la situación está empezando a cambiar, las lentes amarillas ayudarían a activar antes a los conos. Pero al salir el sol, es conveniente no usar las lentes amarillas porque nuestros ojos recibirían luminosidad extra que sería perjudicial.

Así es que al caer la noche, que ya no queda luz solar, las lentes amarillas pueden ayudar a mejorar los deslumbramientos. Acá entra en juego la pupila que es la responsable de regular el paso de luz, controla la cantidad de luz que percibe la retina.

La pupila está continuamente contrayéndose y dilatándose para cumplir su función. Durante el día, tiende a estar más contraída para permitir menos paso de luz y de esta forma que la retina esté protegida. Durante la noche, la pupila se abre y permite el paso de más luz para poder ver mejor.

Si ponemos un cristal amarillo delante del ojo, la pupila interpretará que hay más luz en el ambiente y tenderá a estar cerrada. Con lo cual una ráfaga de luz, procedente de los faros de un coche, por ejemplo, molestará menos si la pupila está cerrada que si está dilatada.

Donde conseguirlos

Si bien es un accesorio que no esta disponible hay dos lugares donde se consiguen fácilmente: en las Ferreterías hay unos anteojos de seguridad que vienen de color amarillo y a un precio muy accesible. Lo ideal es las Opticas donde conseguiremos mejor calidad, particularmente existen marcas de anteojos deportivos con lentes intercambiables que los traen.

También se pueden conseguir en Armerías ya que se usan para tiro al blanco, pero desconozco calidad y precios.

 

Volver <—


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G