Conociendo a Pepe (Mujica) – parte 4

[Continuación del relato Buscando a Pepe (Mujica) – parte 3]

Cuando el guardia se acerco me preparé anímicamente para recibir cualquier respuesta, haber llegado hasta allí ya era un logro, la culminación de tiempos de investigación y planeación del viaje que finalmente se había realizado.

Acompañándose con un gesto me dice que “dejara la moto ahí”, señalando hacia un costado. Por dentro me lamente ya que no podría tener una foto de Pepe con la moto, Jade se ha convertido en el objeto de mis tomas. No pensaba discutir ya que al parecer iba a lograr lo que me había propuesto.

vlcsnap-2018-11-22-20h20m41s74

Cuando termine de quitarme el casco, los guantes y todo lo que llevaba encima me volvió a hacer señas para que lo acompañara. Puso rumbo hacia la oficina-conteiner.

Adelantándome a los hechos imagine que allí tendría lugar algún tipo de registro, presentación de documentos y tal vez hasta un cacheo buscando posibles armas. Todo muy lógico considerando que iba a estar frente a un ex presidente.

En la puerta se detuvo y con otro gesto de la mano me invito a pasar. El lugar era como lo esperaba, reducido y un poco alargado, con un par de escritorios llenos de carpetas y papeles. En la pared del fondo un gran televisor proyectaba un partido.

Nunca me entere de quienes jugaban ya que al girar la cabeza lo veo a Mujica sentado en un rincón. Estaba en un banquito y alzo la mirada para verme ya que en mi sorpresa no me salían las palabras. Nunca imagine encontrármelo ahí, eso me descoloco por un momento.

vlcsnap-2018-11-22-20h18m42s168

La primera impresión es fuerte porque su imagen no condice con la dimensión humana que encierra ese cuerpo. Estaba despeinado, llevaba una camisa azul manchada con grasa y había perdido el botón de la panza, esta asomaba con todo su esplendor. El pantalón color crema.

Era la humildad personificada, me extendió la mano y entonces pude saludarlo. Pude decirle el motivo de mi viaje y allí comenzó una conversación que duró una hora y media. A medida que hablaba y profundizaba su mensaje la apariencia fue dejando lugar al hombre que encierra.

Uno deja de ver los dientes o los dedos manchados de tanto cigarrillo y se concentra en la claridad de su mirada. Sus gestos se vuelven importantes a la hora de escucharlo. Lía un cigarrillo y lo fuma tranquilamente cuando toca temas que rozan lo filosófico.

20181118_190607-01 - copia

Otras veces se queda callado como ordenando tanto pensamiento producido. Vuelve a empezar y va apasionándose con lo que dice. Golpea con el dedo el banquito puntualizando cada palabra. Y uno lo escucha, debe hacerlo.

Su mensaje es tan simple que se vuelve complejo y difícil de entender, solo la claridad de los años vividos da razón a sus palabras.

El sol iba cayendo y era hora de retirarse, nos despedimos en un abrazo pero antes fue a ver mi moto. Me contó que también había viajado en una motoneta hasta Río de Janeiro, no preciso cuando pero asumo que en su juventud.

Lucía, su esposa, vino a buscarlo y termino llevándoselo cariñosamente para la casa. Resultó ser la que estaba en frente de la garita, no era la que había al final del camino como creí en un primer momento.

vlcsnap-2018-11-22-20h17m14s49

Así termino el encuentro con Pepe, el físico, porque sus palabras siguen resonando en mi cabeza.

Tarde algunos momentos en retirarme, me resistía a sentir que ya todo había pasado. Me fui poniendo todas las protecciones y configure el GPS para mi nuevo destino, la ciudad de Las Piedras que distaba unos 25 km desde allí.

El sol se estaba poniendo y las sombras se estiraban sobre los campos, mire por última vez el entorno cotidiano del pepe, el camino que ha de recorrer todos los días si quiere hacer alguna compra o visitar algún amigo.

Rápidamente me subí a la calle de cemento y desde ahí a la autopista con rumbo Norte. Lo siguiente era encontrarme con una agrupación que me daría alojo por esa noche.

vlcsnap-2018-11-22-20h19m21s51

Llegué cuando había ya oscurecido, el GPS tiene mal su plano y termina llevándote a la calle buscada pero diez cuadras más arriba de su numeración, cuando Mario Quijano me vio pasar de largo salió a buscarme para guiarme al destino correcto.

Luego me contaría que este error es muy común cunado los viajeros utilizan el sistema. Me recibieron de una forma espectacular y la conversación se extendió bastante. A la ansiedad de contarnos, preguntar y presentarnos se sumaban todas las experiencias que había vivido esa tarde.

Después de la cena me dejaron acomodarme y descansar, mañana sería otro día para conocerlos mejor.

Hasta entonces.

firma

 

 

 

Parte 3   |   Parte 5


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


2 comentarios en “Conociendo a Pepe (Mujica) – parte 4”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s