Consejos para un viaje [largo] en moto – parte 1

Llegan las vacaciones y con ellas las ganas de realizar viajes largos que durante el año no se pueden hacer. Tal vez haya alguién leyendo que será la primera vez que emprenda este tipo de aventura, el siguiente texto está pensado para ellos.

Hace mucho tiempo un viajero me hablo sobre los PASEOS y los VIAJES, decía que un recorrido de 2.000 km es un “paseo” y que más allá de ese número lo consideraba un “viaje”. Ya me gustaría verte a vos paseando a pie 2.000 km, fue mi respuesta entendiendo que un paseo es algo que podemos realizar a pie.

Si la vida cambia o no durante el recorrido es que lo que separa un término del otro, supo explicarme. En un viaje todo cambia: la alimentación; La rutina; El descanso; Todo.

Esta nueva forma de ver las cosas me pareció correcta y ahora la uso para saber si realizaré un paseo o un viaje. De esto depende el equipo que llevaré un y un montón grande de cosas a tener en cuenta.

Es por esto que hago el siguiente resumen para realizar un viaje [largo] exitoso.

ANTES DEL VIAJE EN MOTO

Definir el destino para viajar moto

Para comenzar a planificar el viaje debemos definir el destino, utilizando las herramientas que hoy nos brinda internet podremos saber rápidamente la distancia que nos separa, cual es la ruta recomendada y cuales las alternativas, tipos de caminos que nos esperan, pueblos y ciudades por donde pasaremos, atracciones turísticas y miles de datos más.

Toda esta información nos brindará de antemano un panorama con respecto a situaciones y experiencias que podremos encontrarnos, también nos ayudará a redefinir el plan inicial si fuera necesario. A veces un desvío de algún centenar de kilómetros nos llevará a puntos imperdibles para visitar.

Este primer acercamiento al viaje nos lleva directamente al siguiente punto.

Planificar el viaje en moto

Una vez definido el recorrido que haremos y las rutas que transitaremos podremos planificar paradas intermedias. Estaciones de servicio donde nos abasteceremos (esto es muy importante ya que está relacionado con la autonomía de nuestra moto y por lo tanto requerirá una planificación particular, no podremos basarnos en información de terceros); también buscaremos estaciones de servicio alternativas por si en las seleccionadas no tuvieran combustible.

Algunas rutas de Argentina, particularmente en el extremo norte o en el sur profundo, tienen pocas opciones de recarga de combustible y están separadas por una gran distancia. Conociendo este dato sabremos la necesidad de llevar un bidón para combustible extra.

De la misma manera definiremos las etapas de cada día, donde pararemos a dormir y en qué tipo de alojamiento será, si fueran hoteles u hostel requerirán una investigación extra para seleccionarlos y tal vez haya que hacer alguna reserva previa.

Si por el contrario decidiéramos acampar debemos asesorarnos sobre el tipo de campings que hay en el lugar. También podremos hacer acampe agreste (así se le llama cuando tiramos la carpa “en cualquier lado”).

Se están reproduciendo una nueva forma de parar a pernoctar y son las llamadas “motoposadas”, como el nombre lo indica es para viajeros en moto. Normalmente tienen una buena cama para descansar, ducha caliente, cocina disponible, etc. Muy parecido al formato hostel donde todo es compartido.

Algunas cuentan con herramientas y espacio que dan la posibilidad de hacer servicios o reparaciones ligeras a las motos. Para encontrarlas hay que buscar en internet o por referencia de otro viajero. Casi siempre hay que combinar la llegada para asegurarnos un lugar.

Como resultado de este trabajo tendremos un plan diario con todos los detalles y de la sumatoria obtendremos los totales del viaje imaginado.

Llegado a esta instancia escribo el siguiente punto a modo de recomendación.

Viajar al extranjero en moto

Si es la primera vez que realizan un viaje en moto, en lo posible no salir del país.

Fernando Picasso

Si es la primera vez que realizan un viaje en moto, en lo posible no salir del país.

Un viaje tiene muchas complejidades ocultas, pequeños detalles que se escapan a una planificación, un clima que no figuraba en los pronósticos. Costos ocultos que disminuyen nuestro presupuesto hasta el punto que algunas veces tendremos que modificar el recorrido, etc.

Sobre estas situaciones considero que son la verdadera riqueza de un viaje ya que serán las anécdotas que contaremos a nuestros amigos en los asados. Si todo está planificado donde queda la aventura, ¿no?

Si eres novato en el tema de los viajes no sumes a estos pequeños imprevistos las dificultades extras que significan irse a otro país. Manejar otro idioma, otra moneda, otras leyes, otras costumbres y hasta la forma de comunicarte con los tuyos se verá afectada.

A todo lo dicho en párrafos anteriores sobre la gran cantidad de pequeños imprevistos que encontraremos hay que sumarle otra gran cantidad si salimos del país. Hay que mantener simple el viaje para poder controlarlo y que el recorrido se parezca lo más posible a lo planificado.

Donde termina lo previsto la aventura empieza, es genial cuando el viaje se convierte en una aventura. Esto lo hace único e irrepetible pero hay que tener muy en cuenta el stress que significa una situación imprevista, manejarlo es una práctica que se va realizado y perfeccionando a lo largo de los viajes, es lo que se conoce como experiencia.

Poner a punto la moto

Gran parte de un viaje exitoso se debe al comportamiento de la moto. Cualquier falla en esta, sea leve o grave puede arruinar todo lo planeado.

Es por esto que hago mucho hincapié en lo que se conoce como MECÁNICA PREVENTIVA, significa tener un completo control e información de nuestra moto y anticiparnos a las roturas a través de los reemplazos.

Como ejemplo de lo que planteo contaré una situación personal: planificando un viaje a Brasil la moto (y el embrague por supuesto) tenían 30.000km. Con la moto habíamos hecho caminos de barro, de arena y muchos otros terrenos donde sabía que había esforzado muchísimo al embrague.

El recorrido proyectado era de 10.000 km por Brasil, entonces al finalizar tendría un embrague con 40.000 km. Conozco motos con el doble de kilómetros con el embrague funcionando perfecto, y otras que no.

Tenía que hacer el cambio de aceite de la moto previo al viaje y los discos no son caros. Entonces, ¡¿Por qué no cambiarlos?!

Si resultaba que los cambiaba sin motivo, solo perdería unos pesos. Pero si estuvieran por comenzar a fallar me ahorraría unos buenos dolores de cabeza sumado a la incertidumbre de saber si en Brasil encontraría repuestos.

Nada reemplaza la tranquilidad de viajar confiando en que la moto está “0 km”

Fernando Picasso

Entonces una buena MECÁNICA PREVENTIVA surge del conocimiento que tengamos de nuestra moto, reconocer el uso al que fue sometida. Ese instinto que surge de la relación con ella nos dice donde podremos tener problemas, a que sistema prestarle atención, etc.

Por experiencia puedo decir que cuantas más horas le dediquemos a la moto antes del viaje, memos tiempo gastaremos con ella durante el viaje.

Dentro de este ítem hay un punto particular del que me gustaría hablar

El sistema eléctrico de la moto

Mucho de lo que diré acá corresponde al punto anterior, pero lo he separado por varios motivos y veo en la ruta que muchos de ellos no son debidamente atendidos.

El primer punto es una revisión exhaustiva del sistema de iluminación. Veo viajero que su única preocupación son las luces auxiliares, donde ponerlas, como hacerlo, que tipo comprar, etc.

A ellos les digo que tan importante como VER en la ruta también es que NOS VEAN. La luz trasera original al igual que la delantera de la moto cumple muy bien su función en el tránsito urbano, pero deja mucho que desear en la ruta.

Así como notamos en la ruta que la luz “larga” en escasa y necesitamos reforzarla con faros auxiliares porque necesitamos ver “más lejos” por la velocidad que llevamos. Lo mismo sucede con nuestra luz trasera o sistema de guiños.

Te reto a que en alguna ruta transitando de noche observes detenidamente alguna moto que circule delante tuyo y determines a qué distancia entiendes el punto rojo como un vehículo.

Te darás cuenta que al hacerlo casi estamos en el límite de seguridad de la moto que va adelante. Cualquier vehículo que vaya más rápido tal vez no tenga esa distancia y se la lleve puesta.

Otro ítem también relacionado con esto es marcar a través de luces EL ANCHO de nuestra moto, sobre todo si llevamos los baúles un poco separados de la moto.

Creo que un buen sistema para hacernos visibles de atrás es una mezcla de componentes eléctricos y de materiales reflectivos. Está redundancia nos garantizará que si fallara la luz de posición (y te aseguro que no te darás cuenta hasta mucho tiempo después si se quemara) al menos nos verán a través del resplandor al ser iluminado los que nos sobrepasen.

Preparar el equipo en la moto

El viaje insumirá algún tipo de equipo, puede ser mucho o poco. Él que sea, será el que consideramos necesario para llevar una travesía exitosa.

Por lo tanto es imprescindible que el mismo se encuentre en óptimas condiciones. Tendremos que revisarlo, lavarlo, probarlo, repararlo, etc.

De no realizar todos esos pasos, no serás el primero en notar al querer armar la carpa que le falta alguna estaca o varilla. O que el cierre no corre fácilmente. O tal vez al querer dormir nos encontremos con la bolsa llena de humedad y olor cuando no con cosas peores. O cualquier otro detalle que tal vez comprometan si no el viaje al menos la situación.

Todo lo que llevemos entra en esta categoría, debemos revisar y chequear. Constatar que tenemos todas las herramientas, chequear que los parches o tarugos para reparar un pinchazo no se han resecado por ejemplo.

Vuelvo a repetir lo antedicho: cuanto más tiempo dediquemos a la preparación menos tiempo requerirán las situaciones durante el viaje.

Cuanto más tiempo dediquemos a la preparación menos tiempo requerirán las situaciones durante el viaje.

Fernando Picasso

Todo listo para el viaje en moto

Cuando todo lo mencionado anteriormente esté listo y preparado entonces nuestra atención deberá concretarse en el armado específico de la moto. Lo primero es la distribución del peso para que la moto no esté desequilibrada y su comportamiento sea el esperado.

Recordar que el PESO MÁXIMO que está estipulado en el manual no se refiere al peso que la moto puede llevar sino al peso que el fabricante garantiza que la moto se comportará correctamente.

Recomiendo la creación de un “sistema de armado” personal, determinar distintas secciones en las zonas de almacenajes: donde pondremos la ropa, donde las herramientas, donde el botiquín, etc.

Para determinar dónde ubicarlas tendremos que tener en cuenta las prioridades, imaginar el viaje día a día, o sea: imaginar que puedo parar a tomar algunos mates, o necesitar las herramientas o el botiquín. También puedo necesitar la cámara de foto o el papel higiénico. Todo esto será lo que tendremos más arriba, ¡más a mano!

Cuando lleguemos a un lugar donde pernoctaremos necesitaremos en primer lugar la carpa para armar el campamento y luego todo lo demás. Tal vez la llegada sea a plena noche y por lo tanto necesitaremos a mano la linterna.

Una vez armado el campamento tal vez no deseemos desarmar mucho los baúles pero queramos darnos un baño, entonces la toalla, las ojotas, el jabón, etc. tendrán que estar juntos hacia algún costado.

Espero haber explicado bien el punto, cada cual tiene su forma de armar el equipo según el viaje que hagamos. Para una cuestión de orden recomiendo que este esquema de armado se repita durante todo el viaje.

Si necesitamos algo en especial recordaremos donde buscarlo sin tener que desarmar todo. De igual manera al ir armado la moto la falta de algo será muy notoria al quedar el espacio vacío.

Por eso es recomendable armar la moto con anticipación ya que podremos probar formas y distribuciones distintas hasta que quedemos conformes con el resultado.

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