Archivo de la etiqueta: Viajeros

Viaje a Maciá [videoblog]

Video blog del viaje realizado a la ciudad de Maciá, Entre Ríos, al Primer en Encuentro de Motoviajeros realizado el día 2 de Diciembre de 2018.

firma


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


Conociendo a Pepe (Mujica) – parte 4

[Continuación del relato Buscando a Pepe (Mujica) – parte 3]

Cuando el guardia se acerco me preparé anímicamente para recibir cualquier respuesta, haber llegado hasta allí ya era un logro, la culminación de tiempos de investigación y planeación del viaje que finalmente se había realizado.

Acompañándose con un gesto me dice que “dejara la moto ahí”, señalando hacia un costado. Por dentro me lamente ya que no podría tener una foto de Pepe con la moto, Jade se ha convertido en el objeto de mis tomas. No pensaba discutir ya que al parecer iba a lograr lo que me había propuesto.

vlcsnap-2018-11-22-20h20m41s74

Cuando termine de quitarme el casco, los guantes y todo lo que llevaba encima me volvió a hacer señas para que lo acompañara. Puso rumbo hacia la oficina-conteiner.

Adelantándome a los hechos imagine que allí tendría lugar algún tipo de registro, presentación de documentos y tal vez hasta un cacheo buscando posibles armas. Todo muy lógico considerando que iba a estar frente a un ex presidente.

En la puerta se detuvo y con otro gesto de la mano me invito a pasar. El lugar era como lo esperaba, reducido y un poco alargado, con un par de escritorios llenos de carpetas y papeles. En la pared del fondo un gran televisor proyectaba un partido.

Nunca me entere de quienes jugaban ya que al girar la cabeza lo veo a Mujica sentado en un rincón. Estaba en un banquito y alzo la mirada para verme ya que en mi sorpresa no me salían las palabras. Nunca imagine encontrármelo ahí, eso me descoloco por un momento.

vlcsnap-2018-11-22-20h18m42s168

La primera impresión es fuerte porque su imagen no condice con la dimensión humana que encierra ese cuerpo. Estaba despeinado, llevaba una camisa azul manchada con grasa y había perdido el botón de la panza, esta asomaba con todo su esplendor. El pantalón color crema.

Era la humildad personificada, me extendió la mano y entonces pude saludarlo. Pude decirle el motivo de mi viaje y allí comenzó una conversación que duró una hora y media. A medida que hablaba y profundizaba su mensaje la apariencia fue dejando lugar al hombre que encierra.

Uno deja de ver los dientes o los dedos manchados de tanto cigarrillo y se concentra en la claridad de su mirada. Sus gestos se vuelven importantes a la hora de escucharlo. Lía un cigarrillo y lo fuma tranquilamente cuando toca temas que rozan lo filosófico.

20181118_190607-01 - copia

Otras veces se queda callado como ordenando tanto pensamiento producido. Vuelve a empezar y va apasionándose con lo que dice. Golpea con el dedo el banquito puntualizando cada palabra. Y uno lo escucha, debe hacerlo.

Su mensaje es tan simple que se vuelve complejo y difícil de entender, solo la claridad de los años vividos da razón a sus palabras.

El sol iba cayendo y era hora de retirarse, nos despedimos en un abrazo pero antes fue a ver mi moto. Me contó que también había viajado en una motoneta hasta Río de Janeiro, no preciso cuando pero asumo que en su juventud.

Lucía, su esposa, vino a buscarlo y termino llevándoselo cariñosamente para la casa. Resultó ser la que estaba en frente de la garita, no era la que había al final del camino como creí en un primer momento.

vlcsnap-2018-11-22-20h17m14s49

Así termino el encuentro con Pepe, el físico, porque sus palabras siguen resonando en mi cabeza.

Tarde algunos momentos en retirarme, me resistía a sentir que ya todo había pasado. Me fui poniendo todas las protecciones y configure el GPS para mi nuevo destino, la ciudad de Las Piedras que distaba unos 25 km desde allí.

El sol se estaba poniendo y las sombras se estiraban sobre los campos, mire por última vez el entorno cotidiano del pepe, el camino que ha de recorrer todos los días si quiere hacer alguna compra o visitar algún amigo.

Rápidamente me subí a la calle de cemento y desde ahí a la autopista con rumbo Norte. Lo siguiente era encontrarme con una agrupación que me daría alojo por esa noche.

vlcsnap-2018-11-22-20h19m21s51

Llegué cuando había ya oscurecido, el GPS tiene mal su plano y termina llevándote a la calle buscada pero diez cuadras más arriba de su numeración, cuando Mario Quijano me vio pasar de largo salió a buscarme para guiarme al destino correcto.

Luego me contaría que este error es muy común cunado los viajeros utilizan el sistema. Me recibieron de una forma espectacular y la conversación se extendió bastante. A la ansiedad de contarnos, preguntar y presentarnos se sumaban todas las experiencias que había vivido esa tarde.

Después de la cena me dejaron acomodarme y descansar, mañana sería otro día para conocerlos mejor.

Hasta entonces.

firma

 

 

 

Parte 3   |   Parte 5


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


Córdoba – parte 2

Córdoba capital – La Falda (Córdoba)

Después de tantos viajes he llegado a la conclusión que hacerlo con mí mujer es contraproducente por varios motivos:

El primero es que tras que me cuesta arrancar el día ella invita a hace fiaca. Ese no es el más grave sino el segundo que mencionaré, me fomenta mucho el comer y los desayunos se hacen largos.

Lo hicimos tarde y arrancamos aún más tarde. La primera parada programada era Río Ceballos, 30 km de distancia marcaba el GPS.

1

El tráfico de Córdoba es como el de Buenos Aires, a eso hay que sumarle los zorros que están atentos a meter multas en cuanto pueden. Quería pasear por el centro para que Vale lo conociera pero a las pocas cuadras desistí de la idea. Salir del centro fue un infierno.

Ya casi en el límite de la ciudad de pronto me sorprende una risa apasionada de mi mujer, había visto un grafiti político que le causó mucha gracia. Cuando se clamo pude explicarme de que se reía y entendí que expresiones como “culiadazo” no se ven en el resto del país. Estos cordobeses son graciosos hasta para putear a los políticos.

La ruta pasa por al lado del aeropuerto y estaba soplando un viento muy intenso, por un momento baraje la posibilidad de parar y mirar que hacían los aviones en estas situaciones.

5

Luego recordé videos de vientos mucho más fuertes y los aviones entrando de costado a la pista, pensé que tanto por la distancia o porque la ventolina no era para tanto entonces decidí seguir camino.

Casi sin darnos cuenta estuvimos en destino, entramos despacio por el centro. Ya era mediodía.

Hacía muy poco que habíamos desayunado y por eso le propuse a Valeria parar a tomar algo, eso hicimos en un bar con estilo mexicano. Ella pidió nachos con queso chedar.

3

Para que no se sienta tan mal de comer sola tuve que sacrificarme y acompañarla, si me ven muy panzón ya saben quién es la responsable del incremento de mis curvas, ella nunca engorda nada.

Mirando un poco el google maps vi que había un camino que atravesaba las sierras y llegaba a “algún lado”, como andábamos paseando y no teníamos idea hacia dónde íbamos nos quedaba bien tanto un lugar como el otro.

2

Averiguamos y resulto que la ciudad era La Falda y el camino se llama Camino del Cuadrado. Para allá fuimos, un camino tan divino como cortito. Cuando le estas agarrando el gustito ya llegaste al final.

Está completamente asfaltado y va recorriendo la sierra, llegando a la cima y luego descendiendo. A mitad de camino hay un parador muy “hippie” para tomar algo y tiene un balcón natural donde se aprecia una vista panorámica única.

6
Estatua alusiva a Rubén Juarez, maestro del bandoneón.

Para quien no lo conozca se lo recomiendo mucho. Es sencillo de hacer y emocionante por sus curvas y contra curvas. Hacia el final se llega a La Falda “desde arriba”, se puede ver la ciudad entera y parte del valle.

Era súper temprano. Llegamos al hotel y desensillamos, nos sacamos todo el equipo de astronauta que llevábamos. No sin antes causar alguna que otra mirada asombrada por el centro de la ciudad.

Cuando estuvimos cómodamente instalados nos fuimos a pasear por él y a comprar presentes para nuestra gente querida.

La tarde estaba genial. Pero esto de andar caminando por pendientes cansa mucho, y más con el aire de las sierras dirían los viejos. Así que salió una pequeña siesta.

7

Por la noche un baño y al centro a cenar. Es muy pintoresco y lo habíamos imaginamos lleno de gente por ser viernes de un fin de semana largo, resulto todo lo contrario.

Estaba bastante solitario y nos explicaron los del lugar que recién el sábado a la noche o domingo se sentiría la ola turística.

Después de comer fuimos cuesta arriba hacia el hotel, el día llegaba a su fin.

Mañana será otro día. Hasta entonces.

firma

 

 

 

Parte 1   |   Parte 3


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Un paseo por Catamarca – parte 8

Tinogasta (Catamarca) – El Peñón (Catamarca)

La noche fue muy fría, me sorprendio que a la mañana hiciera tanto calor. Al preguntar sobre esto me dijeron que estaba soplando el viento Zonda.

Que trae un aire muy seco y caluroso, conjuntamente con mucho polvo. Después viene la helada, esto ya no me gusto nada.

Tomé la ruta 60 y luego empalme con la famosa ruta 40. Ni bien lo hice del margen izquierdo se presentaron unas montañas imponentes.

Hay montañas sonsas. Así, como no queriendo serlo. Con sus laderas cubiertas de arena o tierra. Sin nada especial. Solo estan ahí.

Tambíen hay montañas muy coquetas, llenas de colores y formas. Normalmente andan en conjunto. Se diferencian unas de otras y cuesta decidir cual es más linda.

Pero hay otras que estan bien plantadas sobre la tierra. Pura piedra, cortes como cicatrices de peleas por donde baja el agua desde la cima. Su presencia no pasa desapercibida y causa admiración. De estas montañas estoy hablando. Me acompañaron por muchos kilómetros.

Llegué al medio día a la ciudad de Belén y estaba arrancando un festival. Paré para comer algo y buscar algunos regalos entre los artesanos que estaban exponiendo sus productos.

No me demore mucho y continué con mi camino bastante rápido, seguí hasta la ciudad de Hualfin donde comprendí que había equivocado la ruta otra vez.

Nuevamente esto de andar perdido y sin un rumbo concreto, me pasé de donde tenía que doblar. Tuve que desandar algunos kilómetros hasta un cruce llamado El Eje para tomar la ruta 43 y dirigirme hacia El Peñon, donde pensaba hacer noche.

Dista unos 150 km. Los primeros diez son de cemento y luego hay 30 km de ripio en relativo buen estado. después de ese tramo nuevamente cemento hasta el destino.

En alguna parte del camino tuve que detenerme y ayudar a otro motero que se dirigía al pueblo llamado Laguna Blanca.

El paisaje es algo cautivante. Al principio se recorren valles, después algunas dunas que quieren tragarse la carretera y por ultimo unas llanuras inmensas con pastos secos y pintando todo de amarillo.

Iba contemplando todo embelezado hasta que noto que el motor empieza a trabajar a marcha forzada. Me extraño mucho y decido cambiar la pantalla del GPS a datos numéricos donde me da información de la altura.

Allí descubro que lo que parecía plano no lo era en absoluto. Es un pendiente bastante pronunciada pero ante la bastedad del paisaje no se nota. Llega hasta los 3960 msnm. Casi estaba a 4000 metros y si no era por el motor ni me avivaba.

Llegando a la cima de esa “loma”, me da no se que decirle montaña porque no lo era, hay que tener cuidado con los pequeños arroyitos que cruzan la ruta ya que tienen hielo.

A esa altura el clima se había puesto realmente frío. Volvió a solpar el viento y con bastante fuerza. Faltaban muy pocos kilómetros para llegar por lo que no incremente mi abrigo. Esto tuvo consecuencias ya que llegué helado.

El pueblito es el típico de casitas de adobe con algunos beneficios de la civilización.

Rápidamente busqué donde alojarme y un comedor para cenar, comí bife de llama a la criolla. Muy rico realmente.

Mañana será el día de cumplir el objetivo del viaje a Catamarca: visitar el campo de piedra pómez.

Hasta entonces.

 

Parte 7   |   Parte 9


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Muerte en el Paso Pehuenche

Lo que voy a contar sucedió y tratare de relatarlo tan exactamente como mi memoria lo permita. La historia comenzó unos días después del recién inaugurado 2015.

Cada vez que emprendo un viaje lo hago con un rumbo pero sin un destino. Aquella vez se me ocurrió enfilar para Mendoza y recorrer esa provincia, pero la vida tenía otros planes para mí.

El viaje fue muy lento ya que iba en una moto Brava Altino 150 cc. No me importaba porque paseaba y no tenía apuro. Cuando llegue a la provincia de Córdoba todo cambio.

Hacia el Oeste y el Sur comenzó a formarse un frente de tormenta con unas nubes muy preocupantes. A medida que avanzaba hacia mi destino el pronóstico se ponía cada vez más complicado.

En el camino conocí a otro motero que ruteaba a la misma velocidad, hicimos los últimos kilómetros acompañándonos y compartiendo cosas. Él viajaba justamente a la ciudad de Mendoza donde residía.

muerte6

Me invito a su casa, aproveche para conectarme a internet y revisar el pronóstico del tiempo para la zona, las malas noticias se acumulaban como boletas impagas. Mirara para donde mirara había cinco días de lluvias intensas como mínimo.

Me preguntaba qué haría con tanta agua sobre mí, recorriendo paisajes agrestes y caminos de ripio. De tanto mirar el mapa me fijo en Chile y cuando le comente a mi anfitrión sobre ese posible destino me contesto:

– ¡Ha no! Chile es otro mundo, son climas totalmente distintos.

El pronóstico informaba que todos los días serían de pleno sol. Sin pensarlo mucho me fui para allá, totalmente improvisado y desconociendo absolutamente su geografía.

Así conocí el paso libertadores, una maravilla esa ruta, descendiendo en curvas y contracurvas interminables.

Me encanto hacerlas pero un pensamiento se iba afianzando: “Con esta moto por acá no subo”, entonces mi paseo por el país vecino fue siempre con rumbo hacia el sur, buscando algún paso más bajo para volver.

muerte5

Después de muchos días de pasear y conocer llegue a la ciudad de Talca, era hora de torcer el camino y poner rumbo hacia el Este, retornar a la Argentina por el paso llamado Pehuenche que tiene una altitud de 2.500m aproximadamente. Me había ahorrado unos 700m con respecto al anterior.

Nunca tuve en cuenta el tipo de camino ni el transito que tendría, el único interés era que fuera lo suficientemente bajo y sin una pendiente pronunciada para que pudiera cruzarlo con mi pequeña moto.

Desde la ciudad chilena hay unos 150km hasta el paso, unos 250 km hasta el primer pueblo en Argentina y 300 km a Malargüe. Salí al medio día pensando que iría bien con el tiempo considerando las distancias.

Ese fue mi primer error, confiarme.

muerte2

El camino era muy lindo, franqueado por árboles. Lleno de fincas. De a poco se fue elevando y poniendo más agreste. El paisaje mejoraba pero el entorno se hacía cada vez más solitario.

Pase la Aduana de Chile haciendo todos los trámites con apuros ya que se hacía tarde y tal vez no llegara a la Argentina. Estaba haciendo bastante frio y el sol ya no se veía, todo lo empeoraba un viento helado que soplaba de costado.

En el punto más alto de la cordillera, o sea, en el hito fronterizo donde están los carteles de bienvenida a cada país pare a sacar unas fotos. Tal era la fuerza que tenía el viento que no me anime a bajarme de la moto por miedo a que la tirara.

Opte por apoyar un pie a cada lado y desde esa posición realizar las tomas. Cuando tuve las suficientes decidí continuar mi camino, puse primera y arranque.

La ruta estaba en muy buenas condiciones y permitían tomar velocidad así que puse segunda, puse tercera, todo iba muy bien hasta cuando quise poner la cuarta…

¡En ese momento morí en medio de la cordillera!

muerte4

La palanca colgaba inerte, totalmente imposible de poner los cambios. Tuve que parar de a poco y al borde del camino detenerme, bajarme a pesar del viento que soplaba.

Al examinar el problema me di cuenta que faltaba la tuerca que unía las palancas que accionaban el sistema, sin ella era lo mismo que la moto no tuviera motor.

La desesperación comenzó a apoderarse de mí, entendí la expresión “se me lleno el culo de preguntas”. Tal vez te parezca un poco fuerte pero es lo que más se ajusta al sentimiento del momento.

Se me venían miles de preguntas e ideas a la cabeza, todas al mismo tiempo. Sabía perfectamente que esa tuerca no formaba parte de mis repuestos y que la moto no contaba con otra de ese tipo que pudiera sacar y utilizar.

¡Estaba muerto! ¡Hasta acá llegó Picasso!, me decía.

Un paraje totalmente solitario, oscurecía cada vez más rápido y el frío se estaba haciendo intolerable. No sabía qué hacer y era lo más alarmante.

Por no enloquecer me puse a caminar por la ruta con la esperanza que la tuerca brillara y pudiera encontrarla, cosa muy difícil ya que no había sol. Pero ante la desesperación cualquier esperanza sirve, ¿no?

Desde que había parado en el límite hasta que me percate de la situación habían pasado solo un par de kilómetros, no era tanto.

Dios no le dará un problema a quien no tenga la solución, me decía. Solo tengo que encontrarla.

A medida que caminaba me fui tranquilizando porque “algo” estaba haciendo. Nuevamente hice un inventario mental de los repuestos que llevaba por si alguno serviría y tal vez se me había pasado por alto.

Fue así que recordé cuando a la mañana, en una parada al costado del camino, mientras estiraba las piernas y me relajaba un poco había encontrado un alambre que me llamo la atención por lo finito y brillante que era. Había decidido guardármelo y estaba hecho un bollito en el bolsillo de la campera que llevaba.

¡Tenía una solución! Volví emocionado a la moto, tome mis herramientas y con ellas hice una “tuerca” con un alambre grueso. Como no estaba seguro que aguantara hasta la ciudad, con el alambre brillante hice una “contra tuerca”.

muerte1

De esta manera pude continuar camino y llegar hasta Malargüe en la provincia de Mendoza, donde hice noche. Al día siguiente compre dos tuercas por las dudas, no quería otro susto como el anterior.

Sigo pensando que la “reparación” hubiera aguantado un tiempo muy largo. De la aventura aprendí a llevar algunas tuercas y tornillos en mis viajes.

firma

 

 

 

 

Detalles del recorrido de ese viaje clik ACA.

Galería de fotos del viaje: PARTE 1PARTE 2

 

Volver <—


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G


 

Alicia Sornosa, una correcaminos por el mundo

La vuelta al mundo en moto…que sueño para todos nosotros, no? Hoy en viajeros nos encontramos con quien ha cumplido ese sueño y sigue aun agigantándolo, desde setiembre de 2011 recorrió los cinco continentes, más de 120.000 kms. Desde España por Europa a África tocando Kenia y viajando a India, cruzando el Océano Indico para llegar a Oceanía y volando a Estados Unidos para emprender de punta a punta América, de Inuvik, en el Polo Norte Canadiense hasta Ushuaia. Entre otros viajes a cruzado Asia por Rusia, Kazajistán y Mongolia, para finalizar en Japón.
Periodista, aventurera (sin lugar a dudas), comunicadora y solidaria. Con nosotros Alicia Sornosa, dama de estirpe “fierrera”.

MG Alicia, ¿Qué imaginabas de todo esto cuando eras una niña?

AS Ni me lo imaginaba. Nunca soñé con hacer viajes en moto y menos con recorrer el mundo sobre dos ruedas. Cuando era joven, lo que si quería era dar la vuelta al mundo en un velero…me queda eso por hacer.

MG ¿La carrera deportiva de tu padre influyó?

AS No. Para mi era normal tener un padre que se dedicase a correr en coches. Yo también lo hice durante dos años, compitiendo en un Trofeo de circuitos a nivel regional. Nada que ver con las motos y los viajes. Lo de viajar y explorar es innato en mi desde que era muy pequeña, he sido curiosa siempre.

Scrambler and Alicia

MG ¿Qué era de tu vida antes de Setiembre de 2011?

AS La vida normal de una periodista dedicada al motor de treinta y tantos años: Mucho viaje de trabajo, otros tantos viajes con mis amigas, pagando un alquiler… No me puedo quejar, siempre he hecho lo que he querido, trabajando como freelance para diversas revistas de automovilismo y motociclismo, presentando un programa de TV en Madrid sobre automovilismo, criando a mi perro (una de mis pasiones). Luego llegó la crisis y la posibilidad de viajar, ¡ni me lo pensé!

Foto E Olmos

MG Cuando hacía la introducción te presenté como periodista, aventurera, comunicadora y solidaria, contanos cómo unís todo cuando te pones el traje de motociclista.

AS Es sencillo, me transformo en una motociclista aventurera que siente la necesidad contar lo que ve sobre su moto y tiene la intención de hacer que el mundo sea un poco más justo ayudando a mi manera, en determinadas causas que me impresionan.

Rodando por el norte de Etiopía

MG De ser una dama en moto, ¿Qué es lo más difícil?

AS Que me traten como si fuese una motorista, no una dama. Creo que cuando nos subimos a una moto y nos ponemos casco y guantes, somos todos motoristas, da igual el sexo. Si algo me parece difícil es mover la moto cuando está cargada y en parado.

Hacia Sangla posando en hito km

MG ¿Viajas sola o compartís ruta con otros viajeros?

AS Depende. Hay veces que tengo la oportunidad de viajar con otras personas, me encanta. Este 2017 hice un gran viaje por México y la Baja en solitario, y ahora estoy rodando por África acompañada…Me gustan ambas opciones.

IMG_0384

MG Conociendo el mundo de punta a punta, ¿Dónde volverías sin pensarlo y dónde no?

AS Regresaría a cientos de lugares, es difícil decir unos pocos…cada país tiene un lugar o varios que son mágicos para mi. Donde no tengo ganas de regresar es a Egipto o a los países árabes donde los derechos humanos o de las mujeres no son los justos.

Etiopía, lago Awasa con camping, moto y niña

MG Para finalizar déjanos tus palabras para los que quieren dar el salto a la vida de aventurero y dinos sobre tu libro.

AS No dejes que te nadie te diga “no puede hacer esto” hay que comprobarlo por uno mismo. Viajar, es vivir, no lo olvides.
Y si aun no te has animado, puedes leer la novela que he escrito basada en mi vuelta al mundo: “360 Grados” estoy segura que después de eso, ¡cualquiera se lanza! Puedes encontrarla en este link: https://bandaaparteeditores.com/libros/360-grados

Para visitar la web de esta viajera:

http://www.aliciasornosa.com/

Fuí en moto y volví caminando.

Acá voy en un micro de línea. Todo vestido para la ruta: campera y pantalón con protecciones, botas para moto, ropa térmica. Equipo completo. Solo falta que me ponga el casco y ahí si mi vecino se caga de risa. Bastante esfuerzo hace para mantener la cara de seriedad ante lo ridículo que me veo así en colectivo.

Te preguntarás porqué estoy en esta situación, es fácil de responder: ¡Una tragedia!, tuve que dejar a Jade (así se llama mi moto JAWA-RVM Tekken 250) en un taller y volverme caminando.

Así estoy, muerto de calor y comenzando a despedir ese olorcito a oso encerrado tan característico. Ahora que lo pienso me pregunto si mi acompañante está aguantando la risa o el olor. Creo que mi compañero de viaje durará poco. Mejor caminar respirando aire puro que soportar esto.

20170929_133339

Hablando de caminar, con esto de hacerlo me di cuenta que cuando mi suegra me dice que tengo que hacer ejercicios porque ya se me nota mucho la panza tiene razón. Yo pensé que me lo decía de jodida que es nomas.

El caso es que una vez fui a un gimnasio de pesas y me anote. Ahí nomas empecé a levantar… a levantar quiniela. El físico no mejoro pero el bolsillo si. Chiste fácil para hacer más llevadero esto de andar de peatón por la vida.

Al final no te conté porque deje a Jade. Tranquilo, anda perfectamente, un lujo. Lleva 25.000 km y ni un pinchazo. Entonces como no gasto plata en repararla la gasto en accesorios.

Pregunte quien era el que mejor hacía defensas para motos y la respuesta fue unánime: Escapes Esteban. Listo, me contacte con él y concertamos una entrevista. Hablamos de diseños para la Tekken.

Nos imaginamos distintas formas y esta bueno eso de jugar con un cable grueso de electricidad. No el de las casas sino el de las calles. Son duros y flexibles a la vez. Le vas dando forma y jugando con el diseño y claro está, hay que meterle un poco de imaginación para tratar de ver cómo quedará finalmente.

Con Esteban, o Patricio, así lo llaman algunos (tal vez tenga un alter ego). Quedamos que le traería a Jade y que a la semana la tendría lista. Aproveche la volada para pedirle unos anclajes nuevos ya que también le cambio los baúles laterales. En el último viaje estuve pensando mucho en eso y me comprometí a rever las cosas que llevo conmigo.

Nuevamente averigüe por las opciones y algunos se deliran con marcas que salen más caras que la moto. Mirándolas bien no dan mucho más que eso: una marca sin una diferencia apreciable en el producto que justifique tamaño robo.

La cosa se pone peor cuando buscas baúles de aluminio. Preguntando descubrí los de la marca Ronlaiver, que además desarrollo unos específicos para la Tekken. En el caso de Jade son negros con tapas verdes.

20170929_133906
la cara lo dice todo, ¿no?

Los baúles están buenísimos. Muy bien construidos y diseñados. Son aerodinámicos y de un plástico muy grueso. Tienen unos desniveles que le dan más firmeza a la estructura. También vienen con una manija para el trasporte. Lo mejor de todo: su sistema de cierre. Una cerradura que hay que hacerle una par de movimientos para abrirla, lo que me asegura que no se abrirá accidentalmente durante un viaje.

En este tema de reducir el bulto que llevo como top-case tenía que reubicar donde llevaría los bidones de nafta y agua, ya que no viajo sin ellos. Nunca los necesite para mí, pero si les han servido a otros viajeros.

Entonces ahora Jade llevará detrás de los baúles otro accesorio de Ronlaiver: un soporte para el  bidón de gasolina. La construcción es muy segura y le quedan geniales a la moto. No tengo que andar metiéndole “stikers” de todos los lugares donde anduvimos para mostrarla como una moto viajada. Con esto sólo ya dice que ha recorrido muchas rutas.

El tema del agua lo voy a solucionar con un accesorio de otro proveedor. Son unos soportes para botellas o termos muy interesantes. Los tengo que ir a buscar a Santa Fe.

No veo la hora de tenerla toda armada y sacarle fotos para mostrártela. La Tekken de serie se roba todas las miradas (los que la tienen no me dejarán mentir en algo así). Imagínatela con todos los accesorios y lista para el viaje. Además la defensa la pedí en color amarillo oro, bien farolera. Que le voy a hacer si así me gusta y es mi moto.

TITO

Acá vamos, volviendo a San Pedro en un colectivo muy lento. Con acompañantes que se cambian regularmente. Llevo conmigo dos ansias a cuestas. La primera es para que me devuelvan a Jade. La segunda es verla como quedó.

La semana que viene les cuento. Hasta entonces.

Buenas rutas y suaves vientos.firma

 

 

Volver <—


PD: recuerda suscribirte con el botón que está en el menú de la izquierda para recibir las próximas entregas.


Grupo de Facebook banner chico

instagramfacebookYoutube


Secciones destacadas:

Blog G
Anecdotas G
Galeria de fotos G
Viajeros G