Una para abajo y todas para arriba (Capítulo 1)

Libro escrito por Victor Talia

Prólogo

Comprender la vida tiene un sin números de máximas , yo tengo la mía , claro que sólo es mi verdad , lo que no significa que sea válida …

Lo que encontrarás en este libro no te cambiará la vida , pero te mostrará un punto de vista singular , uno con pasión por las Motos y la amistad , con todo lo que esto Abarca.

Capítulo 1

          El DESCUBRIMIENTO

Corrían los años noventa y estaba inmerso en mi proyecto laboral , que se encontraba en pleno crecimiento, con mi esposa y dos hijos pequeños pujabamos para adelante, me case muy joven y enseguida vinieron los hijos.

Con el paso del tiempo entre pañales y lucha, fuimos consumiendo nuestros primeros 10 años de matrimonio, mientras las parejas amigas, la mayoría solteras, disfrutaban de si mismas, nosotros estábamos en la crianza de nuestros retoños …

Ya llegando los fines de los noventas un grupo de amigos amantes de las motos me piden un favor, si les podía llevar a una ciudad a 50 kms de Rosario, las carpas y demás con mi camioneta, ya que iban a disfrutar de un encuentro de motos en la localidad de Carcarañá.

Hasta ahí jamás había escuchado o por lo menos interesado este tema, si bien alguna vez tuve alguna que otra moto, nunca les tome más que como un simple y económico medio de transporte …

Así que accedí al pedido y decidí de paso llevar a mi familia a pasar un fin de semana en carpa, no fuimos muy convencidos, ya que había en nosotros el prejuicio común de muchos, tal vez por ver esas películas de motociclistas yanquis , que los muestran bandidos y del bajo mundo …

Ya en el lugar y compartiendo con este grupo de amigos apasionados por las 2 ruedas fuimos comprendiendo este movimiento, esta forma de interpretar un hobbie o lo que vaya uno a saber cómo cada uno lo tome …

Y fue ahí que fuimos flechados  por el cupido de las motos , encontramos que todo ese movimiento encajaba con nosotros , nos dimos cuenta que lo queríamos sin siquiera analizarlo, fue como cuando conocí a mi esposa, supe que era amor y que era para toda la vida …

…fue como cuando conocí a mi esposa, supe que era amor y que era para toda la vida …

Pero no hay motociclista sin moto, así que cuando volvimos o mejor dicho el lunes posterior a ese fin de semana me puse en campaña y una semana después me compre una Honda Twister 200 del año 1981 y ya con ella la promesa de concurrir al próximo evento que ocurriría 30 días más tardes.

Así que una semana antes la lleve al mecánico (que también vende motos ) y al cual le había comprado la misma, a hacer un service de rutina …

Y fue ahí que me encontré la que iba a ser mi compañera de ruta por muchos años y lo es  hasta la fecha …

Fue amor a primera vista, no sabía ni que moto era, pero la quería, y sin más me endeude lo suficiente y me la llevé a casa sin avisar y sorprendí a mi esposa e hijos con La Vulcan 500 del año 1995, la cual enamoró a propios y extraños y mi señora entre reproches y emoción bautizo LA GORDA a este hermoso caballo de metal que se repartía entre los colores negro y gris con finos detalles rojos y águilas en su tanque abrazados por el brillo interminable de sus cromados relucientes.

Fue recibida y cuidada como un integrante más de la familia , tal vez la más mimada, mi esposa que se encontraba no muy de acuerdo, cayó de rodillas ante semejante hermosura.

Y de rodillas la limpia y pule con un cepillo de dientes limpia uno por uno de sus rincones , a trapo , lustra cada unos de sus cromados, en una palabra la mima y la cuida como un hijo más …

(continúa el capítulo 2 la semana que viene)

Autor: Victor Talia
PARADOR DE MOTOS CHARLY BROWN

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